Para finalizar con esta serie de posteos sobre las gaviotas del sudeste bonaerense, recordemos que en Argentina podemos encontrar registro de nueve de las aproximadamente 50–55 especies de gaviotas que hay en el mundo y en Mar del Plata y sus alrededores podemos observar cinco de estas especies:
- Gaviota Cocinera (Larus dominicanus), todo
el año.
- Gaviota Capucho Café (Chroicocephalus
maculipennis), todo el año.
- Gaviota Capucho Gris (Chroicocephalus
cirrocephalus), todo el año.
- Gaviota
Cangrejera (Larus atlanticus), migrador C, frío-templado.
- Gaviota Gris (Leucophaeus scoresbii), poco frecuente.
Ya
hemos hablado en Gaviotas 1 y 2 de las tres más comunes y con presencia durante
todo el año, en este blog nos centraremos en las dos gaviotas que nos visitan solo
parte del año, las podemos ver en otoño-invierno. Una de ellas, la Gaviota
Cangrejera, es una migratoria de corta distancia o migrador C y la podemos ver
todos los años desde que comienza el otoño hasta finales del invierno, mientras
que la otra, la Gaviota Gris alcanza nuestras latitudes en forma ocasional en
las mismas fechas, pero recalco ocasionalmente.
En
los juveniles se pueden observar una variada serie de colores pardos y grises moteados,
que van variando hasta alcanzar su plumaje adulto definitivo luego de unos 4 o
5 años. A continuación, pueden ver varias imágenes con los distintos plumajes
que año tras año van mostrando estos juveniles
Es
una especie muy vinculada a ambientes costeros y estuarios. Su nombre se debe a
su alimentación especializada en cangrejos, aunque también consume otros
invertebrados, peces y distintos recursos marinos.
La
Gaviota Cangrejera nidifica exclusivamente en la costa argentina,
principalmente en el sur de la provincia de Buenos Aires. Sus colonias se
ubican en islas e islotes bajos de ambientes estuariales, poco vegetados y
próximos a extensos cangrejales.
Las
principales áreas reproductivas son:
- Estuario de Bahía Blanca, incluyendo Bahía Falsa
y Bahía Verde.
- Bahía Anegada y Bahía San Blas, en el extremo sur
bonaerense.
- En mucha menor proporción, existen colonias hacia
el sur, hasta Chubut.
La reproducción comienza aproximadamente en septiembre y normalmente pone 2–3 huevos. De hecho, la población reproductiva está extraordinariamente concentrada en el sur bonaerense, luego realiza una corta migración, si bien su distribución bastante restringida, se concentra principalmente en las costas bonaerenses y uruguayas, y está considerada “Casi Amenazada” a escala mundial.
Por
supuesto, no deja de ser una gaviota y de quejarse como tal:
Como
las otras gaviotas, la G. Cangrejera es una especie muy gregaria y se las suele
ver en bulliciosas bandadas
Dijimos
que la especie con la cual se la suele confundir es la Gaviota Cocinera, veamos
las principales diferencias a tener en cuenta, hay otras, pero tres de ellas
son fundamentales, si la vemos parada hay que observar el pico, cuya punta es negro
y rojo en la G. Cangrejera y solo tiene una mancha roja-anaranjada en el
maxilar inferior en la G. Cocinera.
El
ojo es otro detalle, aunque menos notorio, este es oscuro en la G. Cangrejera y
claro en la G. Cocinera. Vean esta imagen, la anillada es la G. Cangrejera,
Y
por último la cola, un detalle especialmente bueno cuando el ave está volando y
no pueden apreciarse los dos tips anteriores. En la cola de la G. Cangrejera se
puede ver una banda negra, mientas que la G. Cocinera tiene toda su cola blanca.
Pasemos
a la gaviota que es visitante ocasional en el sudeste bonaerense, la Gaviota
Gris (Leucophaeus scoresbii), que al igual que la anterior se la puede
observar en nuestras costas en otoño-invierno. Después de reproducirse en
Patagonia y Tierra del Fuego, parte de la población se desplaza hacia el norte
por la costa atlántica. Mar del Plata y sus alrededores están cerca del extremo
de esos desplazamientos, por lo que su presencia es irregular y generalmente en
números bajos, por ejemplo, en el 2026 solo hay tres registros documentados en
Mar del Plata el 24 de mayo, 26 de junio y el 19 de julio.
Es
una gaviota de tamaño mediano, algo más de 40 cm, de silueta elegante y aspecto
robusto, característica de las regiones australes de Sudamérica. En los
ejemplares adultos, lo más llamativo son su pico, de un color rojizo intenso y
sus patas que tienen un llamativo color rojo brillante. El iris es claro, marfil,
rodeado por un fino anillo ocular rojizo.
En
su plumaje hay un buen contraste entre su dorso y cubiertas alares, que son
negruzcas y su cabeza, cuello y partes ventrales que van de grisáceo a
blancuzco. La siguiente foto es de un adulto y, como pueden ver, no es mía, aún
no tuve la oportunidad, solo me he cruzado con juveniles…
Los
individuos juveniles presentan un plumaje muy diferente, con predominio de
tonos pardos y grisáceos y patas grisáceas o negruzcas. La transición hacia el
plumaje adulto ocurre de manera gradual a lo largo de varios años mediante
sucesivas mudas. Su pico es rosáceo con su punta oscura,
En vuelo pueden distinguirse sus alas largas y relativamente estrechas, lo que le permite desplazarse con gran agilidad mediante alternancia de planeos y batidos firmes. El dorso y la parte superior de las alas son de una gris pizarra uniforme, y en vuelo pueden visualizarse el color blanco en la punta de las primarias y secundarias,
Si
bien es una especie gregaria durante buena parte del año, en nuestra zona solo
se han visto individuos aislados como el que muestro, observado en la Escollera
Norte del Puerto de Mar del Plata. Vean en la imagen que sigue la diferencia de
tamaño, pequeña pero notable con la G. Capucho Café.
Bueno
para finalizar les dejo una última imagen dónde este juvenil se acicala tranquilo
a escasos metros de donde yo estaba… Espero hayan sido útiles estos posteos de
gaviotas y les haya gustado.

